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Un análisis por municipios pequeños a partir de un índice compuesto de atractividad

La atractividad territorial refleja cómo los ciudadanos perciben las fortalezas y debilidades de los lugares donde viven. No se trata solo de medir la disponibilidad de servicios o infraestructuras, sino de entender cómo estos factores influyen en la calidad de vida y en la capacidad de un territorio para retener y atraer población. En la Comunidad de Madrid, esta cuestión adquiere especial relevancia por su diversidad territorial: conviven realidades urbanas densamente pobladas con entornos rurales de baja densidad, ambos profundamente conectados entre sí. Analizar la atractividad permite, por tanto, comprender cómo se distribuyen las oportunidades y las limitaciones en este espacio regional y qué factores condicionan la cohesión entre sus distintos municipios.

Por ello, el índice de atractividad se calculó para distintos niveles de análisis: por clúster poblacional, por zonas estadísticas y para el conjunto de los municipios de la Comunidad de Madrid. Al analizar los resultados a escala regional, se observó que la comparación directa entre municipios no resultaba adecuada, ya que los rankings mezclaban municipios con capacidades muy diferentes para ofrecer servicios, empleo y conectividad, lo que dificulta una comparación directa.

Por este motivo, a partir de la última serie temporal de datos disponibles correspondientes de 2024, el análisis se centra en comparar municipios de características similares, agrupándolos por tamaño de población. En esta primera entrada se estudian los municipios pequeños (de hasta 3.000 habitantes). En próximas entradas se abordarán los municipios intermedios, grandes y las zonas estadísticas (clúster territorial).

Categorías del índice de atractividad

El índice de atractividad se construye a partir de varias categorías temáticas, todas de mismo peso relativo. Estas categorías agrupan indicadores que permiten medir dimensiones clave de la realidad municipal, como el transporte, la oferta de servicios básicos y especialmente de los sanitarios y educativos, el dinamismo económico y las oportunidades de empleo, así como las condiciones del mercado de la vivienda. Además, el índice incorpora factores ambientales vinculados al entorno natural y la calidad del medio, junto con una dimensión de tipología poblacional que permite contextualizar los resultados atendiendo a las características demográficas de cada municipio.

¿Cómo son los municipios pequeños?

Desde el punto de vista de la atractividad, los municipios pequeños son aquellos con pocos habitantes que, en muchos casos, no cuentan con centros sanitarios con una oferta completa, institutos de educación secundaria, empleo cercano o una amplia oferta comercial. Por ello, sus habitantes dependen con frecuencia de los servicios ofrecidos en otros municipios para cubrir necesidades básicas.

No obstante, estos territorios también presentan fortalezas significativas que contribuyen a su atractividad: ofrecen entornos más saludables, una mayor cercanía social y redes de apoyo comunitario, además de un contacto directo con la naturaleza y un fuerte sentido de identidad y arraigo local.

Para analizar estas diferencias de forma adecuada, los municipios se agruparon previamente en clústeres poblacionales, utilizando un método de clusterización (k-means) basado en el número de habitantes. Este enfoque permite comparar municipios con capacidades similares para ofrecer servicios, evitando comparaciones poco representativas entre municipios muy distintos.

A partir de este proceso se identificaron tres grupos principales (excluyendo la ciudad de Madrid, tratada como un caso aparte): municipios pequeños (62 a 3.000 habitantes), intermedios (3.000 a 40.000 habitantes) y grandes (50.000 a 200.000 habitantes). En esta entrada nos centramos en los municipios con menor población (hasta 3.000 habitantes), caracterizados por una baja densidad y una mayor dependencia funcional de otros núcleos.

El transporte: el factor más importante

En este contexto, la atractividad de un municipio pequeño no depende tanto de los servicios que se ofrecen en su territorio, sino de la facilidad de desplazarse para acceder a ellos, tanto dentro del propio municipio como los de fuera. En muchos casos, los servicios locales son limitados o se concentran en puntos concretos, como por ejemplo, un consultorio médico o un colegio rural agrupado, lo que hace que la movilidad interna siga siendo relevante. Pero, sobre todo, la capacidad de conectarse con otros municipios donde se encuentran los servicios sanitarios, educativos o administrativos más completos es lo que realmente determina la calidad de vida y, por tanto, la atractividad del territorio.

En los municipios pequeños, el transporte es el principal efecto diferenciador. Esto se debe a que muchos servicios básicos no se encuentran dentro del propio municipio. Para acceder a empleo, educación, sanidad o trámites administrativos, suele ser necesario desplazarse a otros núcleos.

Por ello, la atractividad depende en gran medida de la conectividad. Un municipio bien conectado permite acceder a estos servicios con menor esfuerzo. En cambio, una mala conexión genera aislamiento y reduce la calidad de vida.

Y en este otro gráfico se comparan los niveles de accesibilidad a servicios sanitarios especializados y de urgencias entre municipios pequeños con mayor y menor atractividad. Los resultados muestran que los municipios más atractivos presentan un menor valor medio de accesibilidad a estos servicios, mientras que en los municipios menos atractivos muestran un mayor valor, esto es correcto dado que el valor medio del índice se mide en tiempo, por lo tanto a menor tiempo mejor. Esta diferencia es especialmente relevante en contextos rurales, donde la población suele presentar una mayor proporción de personas mayores y familias que requieren atención sanitaria frecuente.

Estos resultados confirman que la sanidad, está fuertemente condicionada por la capacidad de desplazamiento, reforzando el papel central del transporte como factor clave de la atractividad territorial.

Movilidad en la práctica: el caso de Sierracar

La importancia del transporte en los municipios pequeños no es solo un resultado teórico. También se observa en la movilidad real de zonas rurales de la Comunidad de Madrid, como la Sierra Norte, donde muchos municipios que tienen menos de 3000 habitantes.

En este territorio opera Sierracar, un servicio de transporte compartido bajo demanda. Este sistema surge como respuesta a una realidad común en zonas rurales: las líneas de autobús tradicionales son pocas o poco frecuentes, y no siempre se adaptan a las necesidades reales de la población.

Los datos muestran una movilidad muy dispersa, con muchas combinaciones origen–destino y pocas rutas dominantes. Además, algunos municipios actúan como puntos de referencia, como Buitrago del Lozoya, que concentra muchos viajes por su papel comarcal.

Estos patrones encajan con el resultado del índice: en municipios pequeños, la atractividad depende en gran medida de la capacidad de desplazamiento, más que de la disponibilidad de todos los servicios dentro del propio municipio. Un análisis detallado de estos patrones de movilidad puede consultarse en la entrada del blog «Análisis del uso de Sierracar como alternativa al transporte público en la Sierra Norte (2024)», disponible en: https://lodcoremadrid.es/lodcoremadrid/analisis-del-uso-de-sierracar-como-alternativa-al-transporte-publico-en-la-sierra-norte-2024/

Sanidad y otros servicios básicos

La sanidad aparece como el segundo bloque más relevante en la atractividad de los municipios con menor número de habitantes. En estos territorios, los servicios sanitarios suelen ser básicos, por lo que para muchas necesidades es necesario desplazarse a otros municipios con centros de salud o servicios hospitalarios. Este patrón se entiende mejor al observar la estructura demográfica de estas áreas.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la estructura demográfica de los municipios pequeños muestra una clara concentración en edades adultas medias. El grupo quinquenal dominante más frecuente es el intervalo 44–49 años (21 municipios), seguido de 49–54 (18) y 39–44 (17). En menor medida aparecen grupos más envejecidos como 54–59 o 59–64, mientras que los tramos jóvenes son prácticamente residuales. Este patrón confirma una estructura demográfica madura y un menor peso relativo de las cohortes infantiles y juveniles.

Esta estructura poblacional refuerza la importancia del acceso a la atención sanitaria en la percepción de atractividad territorial. En este contexto, la sanidad se encuentra estrechamente ligada al transporte: una buena conectividad permite acceder con facilidad a los servicios de salud y mejora la calidad de vida percibida, mientras que una mala accesibilidad incrementa la sensación de aislamiento y vulnerabilidad entre la población envejecida.

Después aparecen el dinamismo económico y la educación, con un peso menor. En muchos municipios pequeños, el tejido empresarial es reducido y se centra en negocios de proximidad, y las oportunidades dependen en gran medida de la distancia a Madrid y a otros núcleos de empleo. Algo similar ocurre con la educación: si la oferta cercana no es completa, especialmente para población joven, el desplazamiento se vuelve necesario, lo que puede afectar a la capacidad de retener habitantes.

Más allá de mejorar el transporte, existen medidas que pueden reforzar la atractividad económica, como impulsar actividades basadas en los recursos naturales y facilitar el teletrabajo mediante una buena conectividad digital y promoviendo espacios de coworking o apoyo al emprendimiento. Estas acciones permiten generar oportunidades sin depender exclusivamente de los desplazamientos diarios.

Y, por último, la vivienda y medio ambiente tienen un peso muy bajo como factores que diferencian municipios de esta categoría porque todos presentan características muy similares. Esto se produce porque la ubicación de estos municipios se encuentra en los principales entornos rurales y protegidos de la Comunidad de Madrid y la calidad del ambiente caracterizada por los niveles de contaminación del aire y del paisaje son similares entre todos estos municipios.

En cuanto a la vivienda, sus características están relacionadas con: distribución, antigüedad, características de los servicios que poseen son similares entre los distintos municipios y no se aprecian diferencias de calidad y conservación apreciables.

Conclusiones

Del análisis de los municipios pequeños se extraen varias conclusiones claras:

  • El transporte y la conectividad son el factor más importante de la atractividad.
  • La sanidad y la economía tienen un papel secundario. Y junto a educación y población influyen, pero no son determinantes.
  • La movilidad observada en servicios como Sierracar confirma la importancia del transporte en zonas rurales.

En próximas entradas se analizarán los municipios intermedios, los municipios grandes y las zonas estadísticas, aplicando el mismo enfoque.

Artículo elaborado por Aitana A. Ortiz Guiño

LoDCOREMadrid

Abril 2026