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Un análisis de los municipios medianos (2.800 – 40.000 habitantes) en la Comunidad de Madrid

Medir la atractividad territorial a escala regional implica comparar municipios con realidades muy diferentes. Por ello, el índice de atractividad se calculó para distintos niveles de análisis: por clúster poblacional, por zonas estadísticas y para el conjunto de la Comunidad de Madrid. Este enfoque permite identificar qué factores contribuyen más a la calidad de vida y a la capacidad de los territorios para atraer y retener población en función de su tamaño y características.

El clustering territorial desarrollado permite agrupar los municipios de la Comunidad de Madrid según su tamaño poblacional, con el objetivo de comparar territorios con características más similares entre sí. Esta segmentación facilita un análisis más equilibrado de la atractividad territorial, evitando comparar directamente municipios con escalas demográficas muy diferentes. En este caso, el estudio se centra en el clúster de municipios intermedios, formado por aquellos con una población de entre 2.800 y 40.000 habitantes.

La primera entrada de esta serie, centrada en los municipios pequeños de la Comunidad de Madrid, puede consultarse en el blog «Factores más relevantes de la atractividad en municipios pequeños», disponible en: https://lodcoremadrid.es/lodcoremadrid/factores-mas-relevantes-de-la-atractividad-en-municipios-pequenos/. Partiendo de ese análisis previo, este segundo bloque se centra en los municipios intermedios, aquellos que cuentan con una población de entre 2.800 y 40.000 habitantes.

Características de los municipios intermedios

Los municipios intermedios (de 2800 a 40.000 habitantes) se caracterizan por un mayor grado de autosuficiencia respecto a los pequeños. Entre sus principales fortalezas destacan la proximidad a grandes centros urbanos, la disponibilidad de suelo residencial, y un equilibrio entre calidad ambiental y acceso a servicios. Estos territorios combinan la tranquilidad del entorno rural con la conectividad del entorno metropolitano, lo que los hace especialmente atractivos para familias jóvenes y personas que teletrabajan o buscan entornos menos densos.

Además, su ubicación geográfica es un elemento clave para entender su comportamiento. No todos los municipios intermedios responden a la misma lógica: algunos se integran claramente en dinámicas metropolitanas, mientras que otros funcionan como centros de referencia para áreas rurales o comarcales. Por ello, más que analizar únicamente su tamaño poblacional, resulta necesario observar qué elementos comunes los identifican como grupo y qué diferencias internas explican su atractividad.

El transporte y la vivienda: los factores más determinantes

El análisis del índice muestra que el transporte es el factor más determinante en la atractividad de los municipios intermedios. La conectividad con los principales polos de empleo, especialmente Madrid y el corredor del Henares, resulta clave.

La vivienda ocupa el segundo lugar en importancia dentro de la atractividad de los municipios intermedios. Para analizar esta dimensión con más detalle, se estudió la relación entre el índice compuesto de atractividad y el precio medio de la vivienda por metro cuadrado, considerando únicamente los municipios pertenecientes a este group poblacional.

Los resultados muestran que el precio de la vivienda no explica la atractividad de forma estrictamente lineal. Algunos municipios combinan niveles relativamente altos de atractividad con precios moderados o comparativamente bajos, lo que indica que su atractivo no depende solo de mercados residenciales más caros. Más bien, estos municipios parecen ofrecer un equilibrio favorable entre accesibilidad económica, calidad ambiental, conectividad y disponibilidad de servicios básicos.

Las figuras muestran que los municipios intermedios pueden actuar como alternativas residenciales frente a los grandes núcleos urbanos. En el grupo de precios más bajos, varios municipios mantienen niveles relativamente altos de atractividad pese a contar con precios de vivienda más accesibles. En el grupo de precios más altos, los valores elevados pueden reflejar una mayor demanda residencial, una mejor integración metropolitana o una oferta de servicios más consolidada. Sin embargo, la distribución de los puntos confirma que la vivienda no actúa como un factor aislado de atractividad.

Este crecimiento residencial también plantea retos importantes. Si los municipios intermedios continúan atrayendo población, pueden enfrentarse a una mayor presión sobre las infraestructuras locales, un aumento de los desplazamientos diarios y la necesidad de reforzar una planificación urbana sostenible. Por tanto, la vivienda contribuye a reforzar su atractividad, pero su efecto a largo plazo dependerá de la capacidad de equilibrar el crecimiento residencial con la oferta de transporte, la provisión de servicios y la protección del entorno.

Sanidad y educación: consolidación de servicios básicos

Para profundizar en la dimensión sanitaria, se analizó la importancia relativa de las variables que la componen mediante valores SHAP. En los municipios intermedios, las variables con mayor peso son las clínicas dentales y otros consultorios sanitarios, por encima de farmacias, consultorios de atención primaria y centros de salud. Esto sugiere que, dentro de este grupo de municipios, la atractividad sanitaria no depende únicamente de la presencia de equipamientos públicos básicos, sino también de una oferta sanitaria complementaria más diversa, asociada a municipios con mayor centralidad y consolidación de servicios.

En el caso de la educación, los municipios intermedios cuentan con una oferta más completa que los pequeños, generalmente con presencia de educación primaria y secundaria, e incluso con centros concertados o privados en algunos casos. Esto refuerza su capacidad de retener población joven y familias. Sin embargo, en este análisis la educación debe entenderse sobre todo como un servicio básico de consolidación territorial, más que como el principal elemento explicativo de la atractividad del grupo.

La presencia de población en edad escolar ayuda a sostener esta oferta educativa. Allí donde existe una base demográfica joven más amplia, la demanda de centros educativos es más estable, lo que favorece la consolidación de servicios locales. Aun así, este factor debe interpretarse junto con la estructura demográfica general del municipio y no de forma aislada.

La distribución de la población menor de 21 años ayuda a explicar parte de los resultados observados en educación. Los municipios intermedios concentran, en términos relativos, un mayor porcentaje de población joven que los municipios rurales envejecidos y que muchas grandes ciudades consolidadas.

Esta mayor presencia de población en edad escolar genera una demanda educativa más intensa y sostenida, lo que favorece la existencia de centros completos de primaria y secundaria, e incluso oferta concertada o privada. En consecuencia, la estructura demográfica refuerza la consolidación del sistema educativo local y contribuye a su atractivo para familias jóvenes.

Dinamismo económico y tipología poblacional

El dinamismo económico también tiene un papel importante en este clúster. Muchos de estos municipios albergan polígonos industriales, zonas logísticas o empresas de servicios que generan empleo local. La cercanía a las grandes ciudades favorsce su papel como municipios dormitorio con base productiva, donde parte de la población trabaja fuera pero otra parte encuentra oportunidades en su entorno inmediato.

La tipología poblacional, por su parte, muestra una composición más equilibrada que en los municipios pequeños: según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los municipios intermedios presentan un mayor peso relativo de población joven y adulta joven, especialmente en los grupos de edad entre 0–14 y 15–29 años. Por el contrario, en los municipios pequeños se observa una mayor concentración en cohortes de edad más avanzadas, particularmente en el tramo de 45–64 años y en la población mayor de 65 años. Este patrón refleja un proceso de envejecimiento más acusado en los municipios de menor tamaño, mientras que los municipios intermedios presentan una estructura demográfica relativamente más equilibrada. Y este equilibrio demográfico se traduce en una demanda variada de servicios, desde educativos hasta de ocio o atención sanitaria, lo que hace necesario un planeamiento flexible.

Conclusiones

El análisis de los municipios intermedios permite extraer varias ideas clave:

  • El transporte es el principal factor de atractividad, vinculado directamente a la conectividad con los polos de empleo.
  • La vivienda se consolida como motor de crecimiento demográfico.
  • La sanidad y la educación muestran una mayor consolidación que en municipios pequeños.
  • La estructura demográfica es más equilibrada, con mayor peso de población activa.
  • Estos municipios representan un punto de equilibrio entre entorno urbano y calidad de vida.

En conjunto, los municipios intermedios no solo funcionan como espacios de transición entre lo rural y lo urbano, sino como piezas estratégicas para un modelo territorial más equilibrado. Su capacidad para atraer población dependerá de mantener el equilibrio entre accesibilidad residencial, conectividad, servicios públicos y protección del entorno.

Artículo elaborado por Aitana A. Ortiz Guiño
LoDCOREMadrid
Mayo 2026